La muerte súbita cardíaca: qué es, por qué ocurre y cómo puede prevenirse
La muerte súbita cardíaca es una de las situaciones más temidas porque aparece de forma inesperada, incluso en personas que parecían sanas. Sin embargo, en muchos casos no ocurre “sin motivo”: suele existir una enfermedad cardíaca previa que no había sido diagnosticada.
Por eso, un chequeo cardiovascular puede marcar la diferencia. Detectar a tiempo determinados problemas cardíacos permite reducir el riesgo tanto en jóvenes como en adultos.
¿Qué es la muerte súbita cardíaca?
La muerte súbita cardíaca se produce cuando el corazón deja de latir de forma eficaz por una alteración grave del ritmo cardíaco, normalmente una fibrilación ventricular. El corazón pierde la capacidad de bombear sangre y la persona pierde el conocimiento de forma brusca.
Es importante no confundirla con un infarto. Un infarto ocurre cuando una arteria se obstruye. La muerte súbita, en cambio, suele deberse a una arritmia grave, aunque a veces un infarto puede desencadenarla.
En jóvenes y deportistas
En menores de 35 años, las causas más frecuentes suelen ser enfermedades cardíacas hereditarias o alteraciones del sistema eléctrico del corazón. Entre ellas destacan:
- Miocardiopatía hipertrófica
- Síndrome de QT largo
- Síndrome de Brugada
- Miocardiopatía arritmogénica
- Anomalías congénitas de las arterias coronarias
Muchas de estas patologías pueden no dar síntomas hasta que se produce un episodio grave, especialmente durante el ejercicio intenso.
En adultos y mayores de 35 años
A partir de los 35 años, la causa más frecuente de muerte súbita es la enfermedad coronaria: arterias obstruidas por colesterol, hipertensión, tabaquismo o diabetes.
Por eso, muchas personas que se sienten bien o que empiezan a hacer deporte después de años de sedentarismo deberían hacerse una revisión cardiovascular antes de aumentar la intensidad del ejercicio.
¿Hay señales de alerta?
En algunos casos sí. Conviene consultar con un cardiólogo si aparecen síntomas como:
- Desmayos o mareos durante el ejercicio
- Palpitaciones frecuentes
- Chest pain
- Falta de aire injustificada
- Antecedentes familiares de muerte súbita o cardiopatías hereditarias
También es recomendable hacerse una valoración si un familiar cercano ha fallecido de forma repentina a edad temprana. Muchas de las enfermedades que provocan muerte súbita tienen un componente genético.
Cómo puede ayudar un chequeo cardiovascular
La mejor herramienta para prevenir la muerte súbita es detectar a tiempo las patologías silenciosas.
Un chequeo cardiovascular permite identificar alteraciones que pueden pasar desapercibidas mediante pruebas como:
- Electrocardiogram
- Echocardiogram
- Prueba de esfuerzo
- Estudio de antecedentes familiares y factores de riesgo
Estas revisiones son especialmente importantes en:
- Jóvenes que practican deporte con regularidad
- Adultos que quieren empezar o retomar el ejercicio
- Personas con antecedentes familiares de muerte súbita
- Pacientes con hipertensión, colesterol, diabetes o tabaquismo
Los especialistas recomiendan realizar revisiones cardiológicas periódicas, especialmente antes de practicar deporte intenso o si existen antecedentes familiares o síntomas sospechosos.
El consejo del Dr. Oller
“La mayoría de los casos de muerte súbita no aparecen de la nada. Detrás suele haber una alteración cardíaca que podría haberse detectado antes con un chequeo adecuado.”
Dr. Guillermo Oller Tweet
Un chequeo puede darte tranquilidad
La muerte súbita es poco frecuente, pero cuando ocurre suele dejar una pregunta muy dura: “¿Se podría haber evitado?” En muchos casos, la respuesta es sí.
Si practicas deporte, tienes antecedentes familiares o hace tiempo que no revisas tu corazón, un chequeo cardiovascular puede ayudarte a detectar problemas antes de que aparezcan síntomas.
En INSCOR realizamos chequeos cardiovasculares personalizados para jóvenes y adultos, orientados a prevenir, detectar y cuidar tu salud cardíaca.